Cuando estamos en pareja nos perdemos a nosotros mismos. Las relaciones y sus espacios vitales están tan mal comprendidos que no sabemos donde empieza la línea que nos une y la que nos separa. Estaba pensando en las continuas interferencias que cometemos en las relaciones amorosas. Actualmente estoy explorando mi relación conmigo misma, nunca lo había hecho del modo en que lo estoy haciendo ahora. Nunca me había prestado tanta atención como me estoy prestando ahora, y me encanta. Siempre me había entregado a otra persona. Al amor con otra persona, a la vida en pareja. Ahora en esta relación que tengo conmigo misma estoy aprendiendo mucho sobre las relaciones de pareja, y hoy estaba pensando en el espacio vital. En las necesidades de cada ser. Cada persona necesita su propio espacio y es muy importante cuando amas que protejas tu propio espacio y respetes el de tu amado/a. Es muy común que cuando estamos en pareja, cuando tenemos un amante interfiramos en la vida del otro constantemente, es más se sobre entiende que así debe de ser, por lo menos así lo entendía yo. Mis parejas y yo éramos como pegamento, nos moriamos el uno sin el otro y buah, era un drama si había algo que no sentíamos igual, cualquier cosa similar. La sensación de que si no es todo juntos significa que no nos queremos lo suficiente o que nos estamos perdiendo, cosas así. Y en realidad, es casi todo lo contrario; porque en el fondo lo que quema realmente a la vida en pareja es la manipulación del espacio del otro.
Tú tienes tu espacio y tu amante tiene su espacio y no hay que invadir. Punto, debemos dejar de invadir a quien amamos, se hace inconscientemente, se hace en nombre de la pasión pero no, ahora con distancia lo veo tan claro. Es que, que se permitan invasiones por amor no arregla nada, tarde o temprano la bomba explota.

Por ejemplo en pareja parece que el estado de “nosotros” la burbuja en la que dos comparten un mismo espacio vital, no solamente físico debe de ser el único estado existente. Nosotros esto, nosotros lo otro, y eso está esta bien, pero no de forma continua. No es sostenible. Ese “nosotros” no puede ser inintermitente, puede durar para siempre pero no se puede vivir siempre desde ahí. Ese “nosotros” en los momentos en los que aparece hay que aprovecharlo, disfrutarlo, vivirlo, pero luego ese nosotros vuelve a dividirse en “tu” y en “yo” y eso es hermoso también, luego volverá el “nosotros” pero no podemos forzarlo a que siempre sea así porque ahí es donde nos perdemos como individuos. Cuando invades el espacio del otro le hieres.

Le hieres porque atacas su individualidad, pero como te ama lo aguanta, y como le amas lo aguantas; pero si solamente lo está tolerando por ti, y tú por el/ella, más pronto que tarde, explota el conflicto. Porque has interferido en su espacio muchas veces cada día, miles de veces por hora, muchas. Se acumulan las heridas, las invasiones, una a una, cada día, cada hora hasta que llega la venganza. Esa es la razón por la que se dice que “quien se pelea se desea” y todas esas frases con respecto a las peleas en las relaciones de pareja. Se establece una guerra en el mismo núcleo del amor. La relación se transforma en una interferencia constante, las peleas empiezan por pequeñas interferencias, cada uno en la vida del otro, y si uno interfiere entonces el otro trata de hacer lo mismo para no quedarse atrás. Así no solo estas perdiéndote lo que te hace feliz a ti sino que ademas estás intentando que la otra persona sea más infeliz que tu. Entonces ocurre un fenómeno terrible: el de sentirte mal porque tu pareja se siente feliz sin ti. ¿Alguna vez os ha sucedido esto? Es completamente fascinante y frustrante: Surgen preguntas del tipo: ¿por qué esta tan feliz sin mi? Deberíamos estarlo los dos. Y el/Ella sin mi debería sentirse desgraciado/a, este pensamiento es erróneo y hace mucho daño en nombre del amor.

Muchas veces podremos estar felices los dos, pero a veces no será así a veces tu serás feliz y el/ella no y al revés. Hay que respetar esto. Es que es básico. Además, uno tiene el derecho a sentirse feliz sin el otro, aunque al ego le duela, pero es que el ego no sabe amar.

Joder, es que lo he visto y vivido mil veces, quererle joder solo porque yo estaba jodida. Es un hecho, pasa. Y no se siente uno orgulloso cuando sucede. Yo ya aprendí que eso no me eleva. Y si es un camino que no eleva no tiene sentido seguir.

Si insistes en interferir, acabarás por matar su felicidad y entonces el/ella querrá matar la tuya cuando estés feliz sola/o y eso es una locura. Entonces ya no hay amantes, hay traidores. Traidores conspirando el uno contra el otro.

La libertad absoluta para que cada cual sea quien es. Mucha gente me pregunta sobre el amor, el poliamor, las parejas abiertas: ¿es posible, que crees, funciona? Yo siempre contesto lo mismo. Si esa palabra para ti es sinónimo de libertad para cada uno y para los dos, sí.

Si puedes compartir su felicidad cuando esta feliz sin ti, bien si no puedes no pasa nada, pero no pretendas arrastrarle, no lo hagas. El respeto real en el amor viene de dejar al otro ser. De no arrástralo para que sea lo que tú quieres.

12 Comentarios

  1. Lo entiendo y lo comparto. Pero como sabes realmente que el enamorarte de las alas de una persona, no implica al ego al sentir que realmente ese estado de respeto y libertad a mi ser es el que creo que me merezco? A mi esto del ego o no lo entiendo o al igual hay alguna manera de llevarlo de la mano. Podría ser el ego el instinto de supervivencia? De esa manera, todo lo que dices podría entenderse como tu propia adaptación y aportación para una sociedad que nos conviene que sea así.

  2. A mi mi novio me encontró en un bar con otro chico que estaba conociendo y estoy fatal no sé qué hacer por qué quiero a mi novio pero tambn me gusta el chico este.
    Que puedo hacer?

  3. Gran realidad , que yo resumo en vive y deja vivir, el amor es un sentimiento libre que vuela hacia ti o emigra de ti, pero nadie puede encarcelarlo a su antojo, simplemente ama y espera ser correspondido, y de no ser así, disfrutaste de lo que amastes, y te amaron alguna vez.
    El Califa.

  4. Muchísimas gracias por esto, de verdad. Justo anoche reflexionaba sobre esto porque tuve una ligera discusión con alguien especial y me sentí realmente mal porque era el ego el que hablaba por mí. Cuando las líneas se ponen borrosas entre el tú y yo y el nosotros es lo que suele pasar, pero he aprendido que no tengo que dejar que mi ego e inseguridades me dominen o interfieran en mis relaciones.

  5. Me encanta, es totalmente cierto, y gracias por compartir tus vivencias y experiencias, este mismo caso lo estoy viviendo , no sabía que hacer, pero de verdad que al leerte Daniela esto me observare más a menudo.

  6. Con todo mi respeto, mi admiración y mi cariño querida Daniela. Tus alas me hacen volar en pensamiento, liberar cuerpo y espíritu y acercarme a tu maravillosa forma de entender y ser. Por todo ello, y como siempre, gracias.

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